9 jun. 2013

¿TICs o Contenidos o Enseñanza? – De facilitar a educar. Creando contextos desafiantes de aprendizaje

Seleccionar herramientas TICs para una actividad/cátedra requiere de revisiones de orden técnico, didáctico y motivacional (¿comunicacional?).  A este punto último le cabe algunas reflexiones que nuestra experiencia propone como campo de aprendizajes, para los docentes y alumnos.
Algunos piensan que incorporar las TICs en el aula tienen una implicancia anímica directa, pero también hay experiencias que demuestran lo contrario ¿qué hace atractivo el uso de la TIC en un adolescente? ¿qué barreras pueden implicar para el aprendizaje?
A la primer pregunta podemos responder que si el joven domina la herramienta propuesta enseguida deriva el interés a su uso con una velocidad de aplicación sin problemas ¿pero el objetivo es precisamente es o aplicarlo a un aprendizaje de contenidos determinado? ¿y las habilidades o competencias previas para ello?
Cuando el estudiante interactúa con la herramienta si le es fácil o no, su foco es la herramienta y por ende tratar de cumplir con las funciones que ella le provee: comunicar, compartir, almacenar, etc. Sin embargo existe una relación con el contenido que se aprende que responde a criterios distintos de las TICs, plantea el uso de otras habilidades cognitivas.
Entonces el estudiante se sumerge en el trabajo de aplicarla, pero luego  puede ir perdiendo el interés al descubrir que lo importante para el profesor no es ella sino el contenido-aprendizaje lo que compite con la posibilidad que las TICs abren, explorar; bucear; compartir socialmente, etc. Este aparente desvío de los intereses y consecuente desmotivación ¿tiene origen en el conocimiento del FOCO de atención que provee esta herramienta?,  o en todo caso, ¿la TIC nos asegura el Aprendizaje-Contenido y por ende la aprobación, por su sola aplicación?
Tal vez debemos mirar esos obstáculos para el proceso de Aprendizaje-Contenidos-TICs que generan la pérdida de ritmo/estudio y logros, en cuestiones previas y externas al recurso tecnológico; pues lo que motivaba en su momento luego se puede transformar para nosotros los docentes, en barrera de aprendizaje. ¿Qué estructura una respuesta motivada en el aprendizaje en esta tríada de TICs –Contenidos y Logros de aprendizaje?
Cuando les proponemos actividades donde difunden conocimientos (armar un PowerPoint, Prezi o un video) necesitamos ver que el proceso educativo no conviene que se apoye sólo en la Transmisión de Información,  pues el logro estará en relación con nuestra intención didáctica. Tal vez es necesario un planteo mas complejo (pero alcanzable), que aplique  otras habilidades (individual o colectivamente). A esto hemos de agregarle otro factor (desde la didáctica, no sólo desde las TICs) que está vinculado a aquellas habilidades (o competencias) previas que requiere la actividad educativa desarrollada por nosotros.
Sin estos dos puntos de vista que se complementan, es posible que encontremos barreras que están en el estudiante y no en la TIC. Para enfrentar esto, tal vez los docentes necesitamos profundizar el proceso reflexivo-pedagógico disparará un cierto abanico de actividades motivacionales con Aprendizaje – Contenido posible y hasta continuo. Por lo que en esta revisión de estrategias didácticas y aplicaciones al grupo aula podemos:
  • Identificar que habilidades se quieren desarrollar, en relación con las que ellos poseen (¿las conocemos?
  • Seleccionar las TICs que sean atractivas para el aprendizaje y que permitan la interacción con ellas, los estudiantes deben reconocer que tienen las capacidades para superar desafíos. (¿se las presentamos para motivarlos?)
  • Trabajar las habilidades previas requeridas, las necesarias, antes del uso de las TICs: por ejemplo hacer un power point y mostrarlo requiere de habilidades lingüísticas y corporales, entonces nos conviene revisarlas y desarrollaras con anticipación. (¿si no tenemos tiempo, solemos verificarlas con colegas de otras asignaturas?).
Pero un aspecto no menos importante está en relación con los contenidos, pues pueden implicar la revisión de nuestras estrategias didácticas, para el proceso de enseñanza- aprendizaje y su posterior evaluación, no sea que la propuesta nuestra termine generando atractivos tecnológicos y pocos aprendizajes significativos para estudiantes, y docentes.
Es central y gravitante en la educación, proponernos otros niveles de planteos que nos orienten en la postura que estamos asumiendo en el aula al incorporar las TICs, pero que con ellas o sin ellas, conviene que sean motivantes y generen aprendizajes. Tal vez revisando conceptos de educación y persona entendamos que hay cuestiones que las tecnologías disparan, las didácticas ayudan, pero no son suficientes. En general el aprendizaje exige que el estudiante sea actor del proceso, pero no cualquier actor; sino el central, o como expresa Santo Tomás de Aquino en El magistro que: “el principio externo, es decir el arte (el docente), no obra como un agente principal, sino como coadyuvante del agente principal (estudiante)”. O lo que es lo mismo: “toda enseñanza y todo aprendizaje se hace partiendo de conocimiento preexistente”. El aquinate presenta en su pensamiento algunas claves que son actuales y nos separan radicalmente del conductismo educativo, de los proceso tan cerrados que sólo medimos respuestas preestablecidas y que no provocan tensiones, mas que memorísticas. En referencia al modo y los instrumentos el docente ha de:
·         Proponer ayudas o instrumentos que le permitan al estudiante adquirir conocimientos.
·         Fortalecer la inteligencia del aprendiz al hacerle ver (que él vea no nosotros) los principios y conclusiones de lo que se enseña.

Tal vez es hora, de revisar nuestros conceptos de educación que se aplican en el aula, los criterios didácticos que aplicamos para aprendizajes significativos, desafiante para todos, de modo que cada vez que el alumno se acerque al proceso vea en él que partimos de sus habilidades y conocimientos (reconocidas por el profesor) y que es dueño del proceso, que es el actor central de una educación en la que nosotros creamos contextos desafiantes de aprendizaje.