2 jul. 2012

Estrategia didáctica para trabajo por Proyectos

Recuperando el tiempo de reflexión y contemplación para actuar:¿Aprendiendo a pensar?


Como comentamos en un artículo anterior, trabajamos en una asignatura denominada “Proyectos I” que tiene fines principalmente prácticos, pero desde una base teórica sencilla: “el docente es el agente coadyuvante del agente principal de la educación que es el estudiante”. Ya en el siglo XIII Sto Tomás de Aquino postulaba este criterio fundamental que aún hoy en día es central para establecer procesos formativos, con un enfoque claramente “desarrollador de la persona” en contraposición con algunas actitudes que asumimos los docentes de centrar lo que hacemos sólo en “dictar un temario” o “fortalecer los logros partiendo desde nuestros intereses”.

¿Qué hemos modificado con las diferentes experiencias de los últimos años?. Estructuramos una serie de proyectos en el año que durante la cursada en grupos de alumnos (que varían en cada caso), realizando en cada unidad siguiente:
a)     Los estudiantes asumen un objetivo y desafío que deben resolver, planificando las tareas principales (que); en qué fechas (cuando); con una organización (cómo); con recursos (con que) y en un lugar previsto (donde). Ellos toman las decisiones al planificar y prever todo.
b)    La estructura del plan debe servirles para lograr el objetivo propuesto, por lo que lo utilizan para hacer el contralor de tiempos y avances de cada tarea.
c)     Desde la cátedra provocamos cambios sutiles que generen exigencias en cada equipo para trabajar algunas habilidades necesarias, por ejemplo la flexibilidad; al modificarles a todos las fechas de entrega.
d)    Cada equipo presenta el proyecto (en diferentes momentos durante tres semanas) para ser aprobado por la cátedra; pero incorporamos un aspecto diferencial: todos comparten sus proyectos y experiencias con el resto de los grupos, en cada etapa. Instalamos el concepto de colaborar por encima del competir, para multiplicar aprendizajes.
e)     La evaluación se realiza sobre el proceso (el plan previsto y el plan realizado) detectando ellos qué aspectos no fueron considerados, en base a parámetros previstos y acordados.
f)     Los productos presentados y/o implementados, se presentan a todos en una sesión de Defensa y Reflexión sobre lo realizado en equipo.

Durante el trabajo en el aula (con 3 hs cátedras por semana) los alumnos han de estructurar, diseñar y generar sus proyectos con los recursos previstos en la sala de informática; con los recursos TICs previstos en el proyecto inicial, pero también han de mantener coordinadas las tareas fuera de clase para poder lograr avances significativos que en los tiempos previsto, no se pueden alcanzar.

Para que este proceso de aprendizaje en equipo, colaborativo e innovador tenga continuidad, incorporamos a través de Facebook, un grupo cerrado en el que se vuelcan las preguntas; las soluciones; las herramientas y especialmente el material teórico para consultar/investigar.

¿Cuál fue la innovación de este proceso formativo? Sencillamente dejar en manos de los estudiantes la responsabilidad de elaborar y generar la estructura de los proyectos; aplicar las TICs previstas y lo que mas destacan ellos (tanto negativa como positivamente) y especialmente crear un marco de autonomía para tomar decisiones.

¿Qué papel juagamos como docentes? Como el enfoque es centrar el proceso educativo en los estudiantes, ellos son los que ponen en práctica sus criterios.
Y ¿cuál es nuestro papel, nuestra tarea profesional?: orientar y advertir cuando los procesos que están elaborando tienen el riesgo de fracasar o demorar sus entregas, llevarlos a reflexionar y tomar decisiones; buscar el conocimiento en los lugares donde está disponible (cuando sabemos que está en la web u otros docentes).

Pero tal vez el punto central es proporcionarles “criterios de reflexión” o “contemplación” del problema. Las TICs u otros recursos los comienzan a aplicar cuando el grupo ha trabajado lo suficiente para entender y acordar internamente “qué puede y quieren hacer”. Ellos así empiezan a “pensar” y luego de actuar son los primeros en poseer una idea acabada de “qué lograron” para resolver aquél problema presentado al principio de la unidad.

Sin duda, es gratificante encontrar procesos innovadores que nos permiten compartir con otros conocimientos, casi en tiempo real a través de las TICs, pero especialmente a través de una capacidad reflexiva de ellos como personas, tratando de “hacer Bien el Bien”.

Sus logros muestran los avances, pero lo muestran mas aún, sus proyectos presentados ante sus compañeros, que provocan aprobación y aprendizaje. Con el tiempo, son los primeros en innovar lo propuesto como innovación. ¿Qué mas nos puede gratificar?

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